Plataforma · Autoevaluación del alumnado

Enseñar a evaluarse es enseñar a crecer.

Integras una práctica que ayuda al alumno a conocerse, identificar su margen de mejora y comprometerse con su propio proceso, dentro de cada actividad.

Por qué importa

Sin reflexión del alumnado no hay evaluación competencial, solo calificación.

La evaluación por competencias que define la Currículo Nacional no termina en la nota: se completa cuando el alumno reconoce su aprendizaje y se compromete con una acción concreta. Integrar esto en cada actividad es lo que diferencia un proyecto competencial real de un simple cambio de nomenclatura.

"En la evaluación formadora, es el alumno quien toma las decisiones de mejora. La evaluación formadora queda ligada indisolublemente a la autoevaluación, la metacognición y la autorregulación."
Neus Sanmartí. Evaluar y aprender: un único proceso, 2020

Cómo funciona

Trabajas el flujo completo en tres pasos.

PASO 01

Habilitas la autoevaluación

Activas la opción por actividad y decides en qué momento el alumnado debe reflexionar antes de ver la nota.

PASO 02

El alumnado reflexiona antes de ver la nota

Hasta que no completa la autoevaluación, no accede a la calificación. La reflexión forma parte del propio resultado.

PASO 03

Cierras el ciclo con el alumno

Incorporas su reflexión en tu devolución y conviertes la evaluación en un proceso continuo, no en un punto final.

La columna vertebral

Tres preguntas, el ciclo completo de la metacognición.

Cubres las tres fases del aprendizaje reflexivo: reconocer, identificar y comprometer.

"La pregunta relevante no es '¿qué hizo bien?', sino '¿qué hacer ahora?'"
Rebeca Anijovich. La evaluación como oportunidad, 2017
01

¿Qué hiciste bien?

Reconocer el logro consolida el aprendizaje y enseña al alumno a identificar su propio progreso.

02

¿Qué mejorarías?

Metacognición aplicada: el alumno identifica su zona real de mejora.

03

¿Qué harás diferente la próxima vez?

Comprometer una acción convierte la reflexión en aprendizaje activo.

Incluyes además un campo abierto para que el alumnado pueda trasladar cualquier matiz al docente.

Garantías del modelo

Diseñado para sostener la reflexión en el tiempo.

La reflexión es del alumno

No puedes modificar la autoevaluación: lo que escribe el alumno queda registrado como su voz en el proceso.

Paso obligatorio antes de la nota

Sin autoevaluación completada no hay acceso a la calificación: la reflexión forma parte del flujo, no es opcional.

Canal abierto al docente

Un campo opcional permite al alumno compartir cualquier matiz sobre el examen o su situación.

Enriquecimiento con IA

Reflexión ligada al criterio, no solo al resultado.

Cuando corriges con asistencia de IA, evaleia genera preguntas específicas para cada pregunta del examen, vinculadas a los criterios implicados, de modo que el alumno reflexiona sobre lo que realmente ha trabajado.

Una misma mecánica con impacto en tres niveles.

Para el alumnado

El alumno se convierte en protagonista de su aprendizaje, trabajando la metacognición como competencia clave.

Para el docente

Sabes desde qué punto parte cada alumno antes de devolver la nota, con mejor información para decidir.

Para la dirección

Institucionalizas la metacognición en cada evaluación sin añadir carga burocrática al claustro.

Herramienta gratuita relacionada

Explicar un criterio

Seleccionas o pegas cualquier criterio del marco oficial y obtienes una explicación en lenguaje claro, ejemplos de actividad y cómo evaluarlo.

Probar herramienta

Ve la autoevaluación funcionando en tiempo real.

Recorres el flujo completo: habilitas, el alumno reflexiona y la nota se muestra, siempre vinculada al criterio.