Habilitas la autoevaluación
Activas la opción por actividad y decides en qué momento el alumnado debe reflexionar antes de ver la nota.
Integras una práctica que ayuda al alumno a conocerse, identificar su margen de mejora y comprometerse con su propio proceso, dentro de cada actividad.
GIF · alumno completando su autoevaluación
Loop corto: el alumno responde las tres preguntas y desbloquea su calificación.
Por qué importa
La evaluación por competencias que define la Estándares + DBA no termina en la nota: se completa cuando el alumno reconoce su aprendizaje y se compromete con una acción concreta. Integrar esto en cada actividad es lo que diferencia un proyecto competencial real de un simple cambio de nomenclatura.
"En la evaluación formadora, es el alumno quien toma las decisiones de mejora. La evaluación formadora queda ligada indisolublemente a la autoevaluación, la metacognición y la autorregulación."
Cómo funciona
Activas la opción por actividad y decides en qué momento el alumnado debe reflexionar antes de ver la nota.
Hasta que no completa la autoevaluación, no accede a la calificación. La reflexión forma parte del propio resultado.
Incorporas su reflexión en tu devolución y conviertes la evaluación en un proceso continuo, no en un punto final.
La columna vertebral
Toda autoevaluación arranca con tres preguntas comunes que cubren las fases del aprendizaje reflexivo: reconocer, identificar y comprometer. Encima, evalora añade preguntas específicas por criterio generadas con IA.
"La pregunta relevante no es '¿qué hizo bien?', sino '¿qué hacer ahora?'"
Reconocer el logro consolida el aprendizaje y enseña al alumno a identificar su propio progreso.
Metacognición aplicada: el alumno identifica su zona real de mejora.
Comprometer una acción convierte la reflexión en aprendizaje activo.
Y encima, preguntas específicas por criterio.
evalora genera con IA preguntas atadas a cada criterio implicado, para que la reflexión aterrice en lo que de verdad se ha trabajado en la actividad.
Incluyes además un campo abierto para que el alumnado pueda trasladar cualquier matiz al docente.
Garantías del modelo
No puedes modificar la autoevaluación: lo que escribe el alumno queda registrado como su voz en el proceso.
Sin autoevaluación completada no hay acceso a la calificación: la reflexión forma parte del flujo, no es opcional.
Un campo opcional permite al alumno compartir cualquier matiz sobre el examen o su situación.
Cuando corriges con asistencia de IA, evaleia genera preguntas específicas para cada pregunta del examen, vinculadas a los criterios implicados, de modo que el alumno reflexiona sobre lo que realmente ha trabajado.
El alumno se convierte en protagonista de su aprendizaje, trabajando la metacognición como competencia clave.
Sabes desde qué punto parte cada alumno antes de devolver la nota, con mejor información para decidir.
Ven cómo su hijo reflexiona sobre su propio aprendizaje, no solo la nota. La conversación en casa parte de algo más rico que un número.
Institucionalizas la metacognición en cada evaluación sin añadir carga burocrática al claustro.
Herramienta gratuita relacionada
Seleccionas o pegas cualquier criterio del marco oficial y obtienes una explicación en lenguaje claro, ejemplos de actividad y cómo evaluarlo.
Recorres el flujo completo: habilitas, el alumno reflexiona y la nota se muestra, siempre vinculada al criterio.